El liderazgo que destruye lentamente a los equipos… aunque entregue resultados.
Durante años, muchas organizaciones confundieron rendimiento con evolución. Se admiró al líder que: trabajaba sin descanso, respondía mensajes a cualquier hora, presionaba constantemente, controlaba cada detalle, y mantenía a su equipo bajo tensión permanente “para garantizar resultados”. Desde afuera parecía compromiso. Desde adentro muchas veces era desgaste silencioso. El problema es que ciertos modelos de liderazgo siguen produciendo resultados a corto plazo, pero deterioran...